Luna es la más diminuta de las Ravenclaw en la película, y su fascinación por lo invisible la distingue. Su honestidad brilla como una estrella, y su manera de ser, única y serena, se revela cuando se enfrenta a los problemas ajenos. Es la compañera ideal en momentos en que necesites ofrecer ayuda, recordándote que, a pesar de nuestras diferencias, siempre hay espacio para la amistad.